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3 jun. 2013

5º Capítulo del libro Srila Gurudeva El Tesoro Supremo Vol. II: Su intimidad no podría haber sido mayor







Su intimidad no podría haber sido mayor


Parama-gurudeva, Śrīla Bhakti Prajñān Keśava Gosvāmī Mahārāja, tuvo muchos discípulos entre los cuales los más prominentes fueron mi dīkṣā-guru, Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja, mi śikṣā-guru, Śrīla Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, y Śrīla Bhaktivedānta Trivikrama Gosvāmī Mahārāja. Estos tres fueron tremendamente íntimos; si hubiesen nacido de los mismos padres, su intimidad no podría haber sido mayor. Śrīla Gurudeva solía decir, “Si bien tenemos tres cuerpos distintos, nuestra alma es una”.

Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja era el ācārya de la Śrī Gauḍīya Vedānta Samīti y también quien iniciaba discípulos. Para entonces, Śrīla Gurudeva no estaba dando iniciaciones. Si bien Śrīla Vāmana Mahārāja estaba a la cabeza de la administración del Śrī Devānanda Gauḍīya Māṭha y era a quien se le ofrecían todos los respetos como ācārya, cuando los brahmacārīs o los māṭhavāsīs veníamos a verlo por problemas o desacuerdos, él nos decía, “Vean este asunto con Śrīla Nārāyaṇa Mahārāja”. Independientemente de cómo Śrīla Nārāyaṇa Mahārāja hubiese manejado el tema o de lo que hubiese decidido hacer, siempre era totalmente apoyado por Śrīla Vāmana Mahārāja. Cualquier orden que Śrīla Gurudeva daba era un mandato para todos en el Samīti.

Las mismas cercanía y completa confianza eran evidentes también entre Pūjyapāda Trivikrama Gosvāmī Mahārāja y Śrīla Gurudeva. Durante los últimos años, cuando Śrīla Gurudeva comenzó a dar iniciaciones, Pūjyapāda Trivikrama Mahārāja solía decir, “No tengo discípulos propios, pero todos los discípulos de Nārāyaṇa Mahārāja son mis discípulos”.

Adicionalmente, cuando contemplamos la intimidad que compartían estos tres gurus, debemos tener presente que ellos aceptaron sannyāsa (la posición más elevada en la sociedad humana) de Parama Gurudeva, Śrīla Bhakti Prajñān Keśava Gosvāmī Mahārāja,  el mismo día. Aparte de su prédica y sus servicios interminables a su Guru Mahārāja, deberíamos considerar además la divina partida de estos tres mahā-bhāgavatas, quienes desaparecieron de nuestra visión externa mientras residían en el dhāma sagrado del Señor. Tanto Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja como Śrīla Bhaktivedānta Trivikrama Gosvāmī Mahārāja dejaron este mundo y entraron en el nitya-līlā, los pasatiempos eternos del Señor, el mismo auspicioso día (tithī), pero en distintos años —en el 2004 y en el 2002 respectivamente. Śrīla Gurudeva dijo, “Siguiendo los pasos de mi hermano mayor, prapūjya-caraṇa Śrīmad Bhaktivedānta Vāmana Mahārāja, quiero refugiarme en el mismo tithī  para dejar este mundo”. En lugar de partir el día de la desaparición de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, Śrīla Gurudeva partió en el muy auspicioso día de su aparición a las tres de la mañana. Aunque ninguno de los sevakas que atendían a Śrīla Gurudeva le había dicho qué día era en el calendario Vaiṣṇava, por su conexión interna trascendental, él se fue en el momento más auspicioso para unirse a los pasatiempos más íntimos de Rādhā y Kṛṣṇa.

Una vez, justo antes del parikramā de Śrī Navadvīpa, mi Guru Mahārāja, Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, se enfermó y decidió ir a Siddha Bāḍi para recuperarse —el mismo lugar donde Anaṅga-mohana Brahmacārī había permanecido cuando estuvo enfermo de tuberculosis. Śrīla Gurudeva estaba regresando de Mathurā para el Navadvīpa parikramā y, cuando llegó a Siddha Bāḍi, ofreció praṇāma a mi Guru Mahārāja, quien dijo bromeando, “Navīna, empaca mis cosas porque un policía ha venido a llevarme. Si yo me rehúso, él me arrestará y me llevará al Navadvīpa Māṭha. Me parece que es mejor rendirse”. Cuando Śrīla Gurudeva oyó eso, se rio a carcajadas. Ellos solían ser muy serios, pero al mismo tiempo sus personalidades tenían un lado alegre que salía a relucir cuando estaban juntos. Esa misma noche, todos dejamos Siddha Bāḍi, y llegamos a Kolkata el día siguiente.


En la residencia para huéspedes

Cuando llegamos a la estación Howrah en Kolkata, vi a Banwari Lal Singhania junto con un gran grupo de sus parientes parados en la plataforma siguiente. El Sr. Banwari Lal Singhania había venido a buscar a sus hijos y amigos que habían llegado recién de Jagannātha Purī. En el mismo momento que los vi, la hija de diez años del Sr. Singhania notó la presencia de Śrīla Gurudeva y nos estaba señalando para que su padre nos viera. Mientras algunos de nosotros salían a buscar un taxi fuera de la estación, el Sr. Singhania caminó hacia nosotros y nos preguntó cómo estábamos. Yo le respondí que mi Guru Mahārāja estaba enfermo y, al oír esto, el Sr. Singhania insistió en que nos quedáramos en la residencia para huéspedes de su compañía muy cerca de allí.

Algunos de los automóviles que habían venido por la familia del Sr. Singhania ya se habían ido, y solo quedaban dos coches para el resto del grupo. El Sr. Singhania nos acomodó poniendo a todos los niños restantes en uno de los automóviles de manera que Śrīla Gurudeva, Guru Mahārāja y yo pudimos ir con él en el segundo coche. El Sr. Singhania me llevó primero a su casa residencial en la calle Pritoria 1, Kolkata, y me dejó allí para que pudiera empezar a cocinar, mientras Guru Mahārāja y Śrīla Gurudeva eran llevados a la residencia para huéspedes en Baligang Circular Road, un lugar usualmente reservado para sus negocios. Yo estaba familiarizado con su hogar, pues ya había estado allí varias veces con Śrīla Gurudeva. Todos los miembros de la familia me conocían muy bien ya que yo era el brahmacārī sirviente de Śrīla Gurudeva. Ellos me dijeron, “Tú ve y cocina para tus Gurus Mahārājas, y nuestro chofer te llevará a la casa de huéspedes más tarde, cuando termines de cocinar”.

Yo siempre guardaba conmigo provisiones de alimentos secos para el desayuno de Śrīla Gurudeva. Habíamos llegado de Mathurā a Navadvīpa recientemente, de manera que tenía una gran cantidad de alimentos como ‘pera de Mathurā’ en mi equipaje. (A Gurudeva le gustaba mucho este dulce a base de leche, por lo que solíamos llevarlo a Occidente cuando comenzamos a viajar. A Śrīla Bhaktivedānta Svāmī Mahārāja también le gustaba este dulce, y Śrīla Gurudeva solía enviárselo regularmente a pedido suyo). Yo también tenía garbanzos tostados y khurchan (una variedad de dulce seco hecho a base de crema), petta (otra variedad de dulce hecho a partir de cierto tipo de calabaza, arroz inflado, y otros ingredientes). La maleta que estaba cerrada con llave también contenía el plato, el bol y los termos de agua de Śrīla Gurudeva, por lo que le di la llave a él antes de bajarme del coche. Mientras que ellos estaban en la casa de huéspedes sin ningún brahmacārī que los sirviera, abrieron la maleta, la cual estaba llena de prasāda. Ambos se pusieron muy contentos… Cuando los padres no están, los niños están contentos. No había nadie allí para pararlos… y ambos estaban hambrientos. Entonces, después de que el Sr. Singhania los dejara, abrieron la maleta y se comieron muchos bocadillos y dulces hasta saciarse. Cuando yo llegué, después de haber terminado de cocinar, ambos comenzaron a reírse. Mi Guru Mahārāja estaba haciendo reír a Śrīla Gurudeva, y ambos reían descontroladamente. Era como si se estuvieran divirtiendo conmigo. “¿Qué pasa?”, pregunté. “¿Por qué se están riendo tanto?”.

Ninguno de los dos dijo nada. Solo se miraban el uno al otro y no dejaban de reírse, como si uno estuviese incitando al otro. Entonces, mi Guru Mahārāja dijo, “Tu maleta está vacía. Teníamos hambre y no había nadie aquí. Así que, los dos comimos hasta llenarnos. No sabíamos cuándo irías al mercado ni cuando vendrías, y comimos hasta saciarnos. Si hubieras llegado dos horas antes, la valija estaría llena”.

“Esta maleta no es para mí”, respondí, “sino para el servicio de ustedes dos y de Pūjyapāda Trivikrama Mahārāja. Por su misericordia sin causa, mi maleta siempre va a estar llena y no se va a vaciar de nuevo”. Al oír esto, ellos quedaron muy complacidos conmigo.

Luego, mi Guru Mahārāja y Śrīla Gurudeva continuaron hablando. Mi Guru Mahārāja dijo que sería el primero en dejar este mundo, a lo que Gurudeva dijo, “No, yo me iré antes que ti”.

Guru Mahārāja respondió, “No, tienes mucho servicio por hacer. Śrīla Bhakti Prajñān Keśava Gosvāmī Mahārāja ha reservado para ti un gran servicio que nadie más puede hacer”.

Śrīla Gurudeva inquirió, “¿Qué puedo hacer yo? Soy un paciente cardíaco. Nada es posible para mí en esta vida”.

Śrīla Guru Mahārāja respondió, “No puedes entenderlo ahora. En unos años, cuando el momento llegue, lo entenderás”.

“Pero, ¿qué es lo que Guru Mahārāja quiere hacer a través mío?”, pregunto Śrīla Gurudeva.

“No te lo diré ahora”, dijo Guru Mahārāja. “En algunos años lo entenderás tú solo. Entonces, te sorprenderás por lo que te estoy diciendo ahora...”.

Entonces yo les dije, “Ustedes dos están hablando de quién se irá primero de este mundo. ¿Qué  clase de discusión es esta? No hay otra discusión. No me gusta oír este tipo de charlas entre ustedes dos, especialmente en mi presencia”.

Guru Mahārāja dijo, “Sí. No deberíamos hablar de esto en frente de ellos, pues son como chicos y sus mentes se perturbarán”.

Allí se detuvieron. Este evento sucedió en 1989.

La primera vez que Śrīla Gurudeva salió de India fue en 1996. Estábamos en Badger, California, cuando le dije a Gurudeva, “¿Se acuerda de que Guru Mahārāja dijo que usted tendría que hacer un servicio que nadie más podría hacer, el cual le había sido reservado por Parama Gurudeva?

Tan pronto como dije esto, Śrīla Gurudeva comenzó a llorar y dijo, “Sí, ahora entiendo lo que Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja dijo. Mi Guru Mahārāja estaba reservando esta gran labor de prédica para mí”. Él dijo que ahora sabía el significado de lo que Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja había querido decir cuando había hablado esas palabras años atrás en la casa de huéspedes del Sr. Singhania.

Śrīla Gurudeva tenía tanto afecto por sus hermanos espirituales. Siempre que salíamos de viaje, les escribía a Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, a Śrīla Trivikrama Gosvāmī Mahārāja y a Pūjyapāda Śrīla Śānta Gosvāmī Mahārāja para pedirles sus bendiciones.





 Traducción al español: Amrtananda das

Publicado con la autorización expresa de 

Sripad Bhaktivedanta Madhava Maharaja




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