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8 ene. 2017

Sadhu-sanga Mahima (Por Sripad BV Madhava Maharaja)


Sripada BV Madhava Gosvami Maharaja

Clase del 6 de mayo de 2014 – Sur de Francia

“Sadhu-sanga Mahima”

Qué es más elevado, ¿austeridad o sadhu-sanga?


Una visita al templo de ISKCON.  relación entre Srila Prabhupada y Srila Gurudeva

En primer lugar, quiero ofrecer mis dandavat pranamas, mis reverencias respetuosas, a los pies de loto de mi maestro espiritual om vishnupad paramahamsa svami astottara sata Sri Sriman Bhaktivedanta Srila Vaman Gosvami Maharaja, a los pies de loto de Sri Sriman Bhaktivedanta Srila Narayan Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Prajñana Kesava Gosvami Maharaja, Sri Sriman A.C. Bhaktivedanta Svami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Pramod Puri Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Vaibhava Puri Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Vallabh Tirtha Gosvami Maharaja y a los pies de loto de todo el parampara gaudiya vedanta. Ofrezco mis dandavats pranamas a todos los vaishnavas y vaisnavis y mi bienvenida a todos los invitados, agradeciéndoles la oportunidad que me dan de hablar este hari-katha.


¿Cuántas personas no entienden el inglés? ¿Quién va a traducir la clase? Oh, no hay traductor. ¿Entonces para qué me habéis hecho venir?

    Para alcanzar la perfección espiritual, o Krishna-prema, (amor puro a Krishna), debemos primero alcanzar la asociación de los sadhus (sadhu-sanga). Todas las escrituras afirman que incluso un solo momento de sadhu-sanga, (asociación con personas santas) puede llevarnos hacia la perfección de la vida. ¿Pero, qué significa sadhu? Alguien que lleva el atuendo de color azafrán, una danda (el bastón de sannyasi), etc. no significa que sea un sadhu de verdad. Un sadhu es aquel que, a través de su asociación, nos ayuda a que alcancemos el amor puro a Krishna.

Los gurus de nuestro parampara no son personas ordinarias. Son seres especiales que han venido directamente del mundo espiritual para liberar a las almas caídas. Esto son los sadhus. Estos sadhus se han revelado a una edad avanzada. Sri Sriman BV Narayan Gosvami Maharaja vino en una edad avanzada, Sri Sriman Bhakti Pramod Puri Gosvami Maharaja,  Sri Sriman Bhakti Vaibhava Puri Gosvami Maharaja y A.C. BV Svami Maharaja también vinieron a una edad avanzada.

Srila Gurudeva, mientras estábamos viajando, nos contaba la relación que tenía con vuestro Svami Prabhupada. Ahora me me gustaría contarles sobre la relación que yo tuve con Srila Gurudeva. No hago esto para glorificarme a mí mismo. Estoy solamente glorificando a Srila Gurudeva.

Desde 1979 hasta su último aliento, Srila Gurudeva me empess u scio personalrudeva me empeestpoy jaba, relataba la relacion es especiales que han venido directamente del mundoi espirituañó en su servicio personal. Gurudeva no salía a ninguna parte sino era conmigo. Si yo estaba en aquel momento ocupado, esperaba a que terminara, pero no salía sin mí.

Recuerdo la primera vez que fuimos a Los Ángeles, en los años 96 o 97. Sripada Avadhuta Maharaja, en aquel tiempo Uppananda Prabhu, hizo los arreglos para que pudiésemos instalarnos en un apartamento. Un día, Gurudeva, junto a unos devotos, fueron a visitar el templo de ISKCON. En aquel momento, Hridayananda Maharaja estaba dando la clase. Gurudeva entró, pero nadie se levantó, tampoco lo hizo Maharaja. Nadie le prestó ningún tipo de atención como lo requiere la tradición vaishnava: no le ofrecieron un asiento, ni un vaso de agua, una guirnalda, una reverencia, ni un saludo verbal, un “Hare Krishna”, nada.

Cuando, más tarde, tomamos el darshan de las deidades, en los aposentos donde solía quedarse Prabhupada en ese templo, Gurudeva nos mostr dímento﷽﷽s dosn lugar lleno de do pera que gurudeva ke mandaba, junto con kasratalas, mrdanga, etc.de solia quedarse prabhupadaó algunos libros en la biblioteca que habían sido envíados por él, desde Mathura.

Srila Prabhupada solía escribir una carta cada semana a Gurudeva, explicándole cómo le iba la prédica. A Srila Prabhupada le gustaba mucho un famoso dulce de Mathura, llamado “Pera”, que Gurudeva le enviaba junto con karatalas, mrdangas, pequeñas deidades, etc.

Después de tomar el darshan de las deidades, volvieron a su apartamento. Al día siguiente, Hridayananda Maharaja, junto con unos devotos de ISKCON, fueron muy temprano por la mañana a vernos. Aun no había amanecido. Estábamos preparando el equipaje para volver a la India. Los devotos proponían que Gurudeva los acompañara a tomar el darshan de las deidades del templo. Luego, le llevarían al aeropuerto. Sólo había un problema. La salida prevista del vuelo era a las 7h.10 y no a las 10h. 07 como habían creído y Brajanath se dio cuenta. Y, estuvieron hablando si llegarían a tiempo para coger el vuelo.

— Vamos sólo a tomar el darshan de las deidades. Pero pensé: “cómo ir al templo después del recibimiento del día anterior? ¿Cómo dejar solo a Gurudeva? Le dije a Brajanath:

Puedo hablarle en bengalí a Gurudeva. Los demás no nos entenderán y podré explicarle mi punto de vista para que no vaya al templo. Temía dejar solo a Gurudeva enl templo de Los Ángeles. Y le dije:

Oh Gurudeva, no queremos que vaya al templo. No es bueno para usted.

— ¿Porqué? ¿Son vaishnavas que me han invitado? Voy a ir con ellos.

No lo sé. Acuérdese, hace dos días no le dieron ni una muestra de respeto. No se comportaron como es debido. No tengo fe en ellos. No quiero que vaya. Todo esto lo dije en bengalí.

Sí, yo quiero ir.
No vaya, lo pueden hacer desaparecer. Podrían decir: “Hemos dejado a Maharaja ahí”, y nadie sabría nada. No le doy permiso para ir. Debemos irnos de Los Ángeles ahora. La próxima vez, vendremos con más tiempo, y con el equipo de brahmacharis. Pero, ahora no. Entonces Gurudeva fue, y les dijo:

Oh, ahora no puedo. Estoy ocupado. Sin Brajanath Prabhu y Nabin Krishna Brahmachari (mi nombre de brahmachari) no voy a ninguna parte. Después, estos devotos explicaron cómo invitaron Gurudeva a ir a su templo y que yo hice una política hablando en bengalí, para que así nadie me entendiera.

Gurudeva no iba a ningún lugar sin Maharaja, incluso antes de abrir el templo de Sri Kesavaji Gaudiya Math de Mathura.

¿Sadhu-sanga o austeridades?

Hace muchísimo tiempo, había un sabio de nombre Vashista Rishi, quien era el guru preceptor de Ramachandra. Había un gran rey, de nombre Vishvamitra, quien era también un Rishi. Él fue quien unió al Señor Ramachandra y Sitadevi en la boda, en Jagannath Puri. Vashista Rishi es el hijo del Señor Brahmaji, el semidiós de cuatro cabezas, el creador de los universos materiales. Brahma le dijo:

“Mi querido hijo, quiero que seas tú el sacerdote y el guru de la dinastía del Señor Rama.

No, no quiero ser el sacerdote de ninguna dinastía, le dijo Vashista.

El Señor Rama apareció en este mundo en la dinastía del sol, y el Señor Krishna apareció en la dinastía de la luna.

— ¿Por qué no quieres ser el sacerdote y guru de ninguna dinastía? le preguntó Brahma. Una de las funciones del sacerdote es, cuando alguien muere, hacer la ceremonia fúnebre. Pero antes, debe tomar todo el karma para así purificar el sacrificio. Vashista Rishi no quería tomar el karma de los demás.

— Mas tarde, en esta dinastía, dijo Brahmaji, aparecerá el Señor Rama. Si te vuelves el sacerdote de esta dinastía tienes la oportunidad de servir al Señor Rama. A partir de aquel momento, Vashista aceptó.

Vashista Rishi, quien procedía de familia brahmánica, hacia siempre énfasis en la importancia del sadhu-sanga, mientras que el rey Vishvamitra Rishi enfatizaba la importancia de la austeridad.

Vashista Rishi no se dirigía a Vishvamitra como Rishi, y le llamaba Raja Rishi, el rey sabio. Esto no era del agrado de Vishvamitra, que se enojaba. Poco a poco, como era un ksatriya, fue matando a los cien hijos de Vashista Rishi.

Como ambos no se ponían de acuerdo, decidieron ir a preguntar a una persona cualificada para debatir quien de los dos tenía razón. Fueron con Anantadeva – la manifestación de Sri Baladeva en forma de serpiente, que lleva sobre su cabeza a millones de universos, tan ligeros, para él, como unos granos de mostaza – para que debatiera sobre la importancia del sadhu-sanga o la austeridad.

— ¿Porqué me queréis ver? peguntó Anantadeva. Vishvamitra y Vashista le ofrecieron sus reverencias y le explicaron que Vishvamitra anteponía la importancia de la austeridad, mientras que Vashista Rishi decía que era más relevante el sadhu-sanga. A tu juicio, ¿qué es mejor?

— Escuchen. Llevo muchísimo tiempo sosteniendo el peso de estos universos sobre mi cabeza, y, por eso, me siento cansado. Si alguien pudiera ayudarme a llevar un universo, mientras, yo me tomaría un descanso. Después, les daré mi respuesta.

— De acuerdo, dijo Vishvamitra. Es muy fácil. Quiero ahora cobrar el fruto de mis austeridades que practiqué durante miles y miles de años, a cambio de sostener los universos mientras descanses. Pero, tan pronto como Anantedeva dejó de sostenerlos, estos empezaron a padecer catástrofes como terremotos, irrupciones volcánicas, maremotos, tsunamis, etc. Al ver lo que ocurría, Anantedeva volvió a cargar el universo sobre su cabeza.

— Oh, Anantadeva, dijo Vashista Rishi. No tengo conocimiento sobre karma, yoga, austeridades o tapah, pero he tenido la asociación de un gran vaishnava que es mi padre, Brahma, el creador de estos universos. Ofrezco parte del beneficio del sadhu-sanga que he alcanzado a cambio de sostener el eje terrestre para que no salga de su órbita mientras descansas.

Así, durante varias horas Vashista Rishi sostuvo el universo que Anantadeva le encargó de sostener, mientras, se fue a descansar. Mientras tanto, no sucedió ninguna calamidad ni seísmo. Pasadas unas horas, cuando Anantadeva terminó su descanso, le preguntaron:

Ahora podrías decirnos qué es más elevado si la austeridad o sadhu-sanga.

— No tengo necesidad de dar la respuesta. La respuesta la estáis viendo vosotros mismos. Vishvamitra Muni, a cambio de sus miles de años de austeridades, no pudo sostener un minuto un solo universo, mientras que Vashista Rishi, a cambio de un solo momento de sadhu-sanga, ha sostenido un universo durante varias horas.

Vashista Rishi fue el sacerdote de la dinastía de Ramachandra. Inició al padre de Rama de nombre Dasarath, su hermana Kosalya, su esposa Sita devi, su hermano Laxman, etc. Vashista Rishi fue un gran sadhu.

Así, sin sadhu-sanga, nadie puede alcanzar el Krishna-prema. En cuanto oímos que un sadhu cualificado se acerca, debemos dejar nuestras cosas de lado e ir a escucharlo.

Srila Gour Govinda Maharaja solía decir que cuando un sadhu cualificado da hari-katha, habíamos de dejar nuestras actividades para ir y escucharle. Voy a dar diferentes ejemplos, en diversos yugas. Ahora he mencionado este relato, que ocurrió en satya-yuga, sobre la importancia del sadhu-sanga. Vamos a dar más ejemplos de la importancia del sadhu-sanga que sucedieron en treta-yuga, dvapara-yuga y kali-yuga.

Hemos estado viajando desde una temprana hora esta mañana. Quiero terminar aquí mi hari-katha. Sin embargo, contestaré a cualquier pregunta. Mientras tanto, Visvambhara dasa Prabhu puede dar el horario del programa.

Visvambhara das: Por la mañana, a partir de las nueve, Brajanath Prabhu dará una charla, y después habrá prashadam. Y a partir de las cinco habrá kirtan y Maharaja dará hari-katha a las seis, después gaura-arati, puja a tulasi y prasadam.

Candrapati das Prabhu: Maharaja estoy apenado de que algunos devotos de Srila Prabhupada no hayan venido a saborear el néctar que usted nos está dando. Tengo dificultades a entender esto.

Sripada Madhava Maharaja: En realidad, soy yo el desafortunado. Es mi mala fortuna no poder recibir el darshan de tales devotos. ¿Qué puedo hacer? Si ellos vinieran, podría tener la misericordia de obtener su darshan.

Invitada: Debo ser una inepta, pero no he entendido de lo que trata el sadhu-sanga.

Sripada Madhava Maharaja: Significa asociación con personas santas. Estas personas en la tradición vaishnava deben predicar con el ejemplo. Si no predican con el ejemplo, no son sadhus. La tendencia general en occidente es “escuchad lo que digo pero no hagáis lo que hago”. Se debe aprender de las palabras de los sabios, pero, aun más, de los hechos. Aquel que predica debe practicar lo que predica. Sri Chaitanya Mahaprabhu dijo: “Yo mismo practico aquello que enseño, sino mis palabras no tendrían efecto, nadie seguiría mis enseñanzas”. Gurudeva explicaba que si alguien enseña sin practicar lo que enseña, no está enseñando bhakti, está enseñando karma. Es como tirar con una pistola en el aire: no acertará en el blanco.

Cuando se ha recibido la iniciación en el canto, y el gayatri, se debe practicar regularmente el sadhana para mantener su vida espiritual, sino es como un cuerpo muerto sin alma. No tiene valor. El alma del sadhaka (aspirante a la devoción pura) es su práctica diaria.

Clase del 07 de mayo de 2014 – Sur de Francia

El efecto de las ofensas contre el sadhu

En primer lugar, quiero ofrecer mis dandavat pranamas, mis reverencias respetuosas, a los pies de loto de mi maestro espiritual om visnu­pada paramahamsa svami astottara sata Sri Sriman Bhaktivedanta Srila Vaman Gosvami Maharaja, a los pies de loto de Sri Sriman Bhaktivedanta Srila Narayan Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Prajñan Kesava Gosvami Maharaja, Sri Sriman A.C. Bhaktivedanta Svami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Pramod Puri Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Vaibhava Puri Gosvami Maharaja, Sri Sriman Bhakti Vallabh Tirtha Gosvami Maharaja y a los pies de loto de todo el parampara gaudiya vedanta. Ofrezco mis dandavats pranamas a todos los vaishnavas y vaishnavis y mi bienvenida a todos los invitados, agradeciéndoles a todos la oportunidad que me dan de poder dar este hari-katha.

Ayer estuvimos hablando sobre la importancia del sadhu-sanga mahima, de las glorias del sadhu-sanga. Vimos la discusión entre Vashista Rishi y Vishvamitra Muni que fueron a preguntar a Anantadeva qué era más importante, si sadhu-sanga o las austeridades. Hoy vamos a tratar el mismo tema, sobre las glorias del sadhu-sanga con ejemplos que tuvieron lugar en la era de Satya-yuga, la primera era del ciclo de cuatro.

Krishna mantiene este mundo mediante los arreglos que asigna a diferentes devas, en diferentes departamentos, como Kuvera (el tesorero de los semidioses), Indra (el deva de los cielos y la lluvia), etc. de la misma manera que, en la sociedad humana, hay diferentes ministerios, consejeros, presidentes, etc. La misma idea que existe en los planetas edénicos se ve reflejada en este mundo.

Cuando hay opulencia material, a los nacidos de una familia rica se les consiente todo tipo de cosas, y, los hijos no piensan luchar para ganarse la vida: “¡Oh, mis padres tienen mucho dinero!” Se dedican a complacer sus sentidos de forma abusiva, absorbiendo bebidas alcohólicas, tomando drogas, fornicando de manera ilícita, etc.

El dios Kuvera tenía oro, y era muy rico. Tuvo dos hijos, Nandakuvera y Manigriva. Desde jóvenes, jamás hicieron algo de provecho ni trabajaron para ganarse un dinero, y se volvieron complacientes y perezosos. Dicen las escrituras védicas: “Si alguien toma nacimiento en una familia aristocrática, con opulencias, con accesos a los estudios, y belleza física, difícilmente estas personas se dedicarán a hacer bhajana. Para hacer bhajana, hace falta tomar un guía espiritual que enseñe cómo cumplir con este tema. Pero esta clase de personas, no quieren aceptar ningun guía, no son obedientes, sólo quieren obtener el máximo grado de independencia y dejarse llevar por el caos.

Srila Gurudeva solía decir: “Puede que alguien no haya nacido en una familia aristocrática, carezca de belleza, no tenga conocimiento y escuelas, pero si tiene mucho dinero puede acceder a todo lo que desee y contratar como su secretaria a la miss universo, aunque esta persona sea fea y tenga los dientes negros que se caen.

Un día, los dos hermanos Nandakuvera y Manigriva, fueron a los planetas edénicos, a tomarse un baño con apsaras, unas jóvenes cortesanas, realizando juegos acuáticos, con ropas transparentes, lanzándose agua unas a otras. De pronto, llegó al lugar Narada Rishi, el eterno asociado de Sri Bhagavan, y les dijo: “Oh, mirad, los dos hijos del devoto Kuvera. ¡Cómo viven y se complacen de sus facilidades sin importarles el malestar de los demás! En presencia de Rishi Narada, las cortesanas salieron del agua, se taparon de inmediato sus cuerpos, ofreciéndole sus saludos y respetos a escondidas detrás de unos árboles. En cambio, los dos hermanos se enfadaron con las cortesanas:

— ¿Qué hacéis? ¿por qué salís del agua? Dirigieron entonces palabras groseras contra Dios, y, sobre todo, contra el sabio Narada Rishi: ¿A qué has venido? ¿No tienes nada mejor que hacer? ¿Quieres morir aquí?

Se dice que el corazón del sadhu es suave como la mantequilla. Pero, en realidad, el corazón del sadhu es más suave que la mantequilla, puesto que ésta necesita de calor para derretirse, en cambio, el el corazón del sadhu se derrite por compasión hacia el padecimiento de las almas. Él sólo piensa en cómo ayudar a la entidad condicionada a vivir en conciencia de Krishna. Cuando Narada Rishi vio la condición de los hijos de Kuvera, sintió esa compasión por ellos: “Siendo Kuvera un gran devoto, pensó Narada, no es normal que sus hijos se encuentren en esa condición, así que voy a darles una muestra de compasión.

¿Qué les ocurre? les dijo Narada. ¿No tenéis acaso sentido común? ¿No sabéis cómo respetar a los sadhus? Las apsaras han salido del agua, han cubierto sus cuerpos desnudos, han dado sus saludos respetuosos, y han sentido algún pudor. En cambio, vosotros habéis actuado sin sensibilidad. No sólo no os habéis movido del agua, sino que habéis injuriado a Dios y me habéis faltado. ¿Es así como recibís a los vaishnavas, los dos desnudos como árboles? Por eso, os maldigo a tomar nacimiento como árboles.

La condición de vida de los árboles es muy penosa. Deben permanecer con los brazos erguidos al cielo, en penitencia. En invierno, las hojas y las ramas deben tolerar el frio y el peso de la nieve. Deben tolerar el calor del verano sin poder refrescarse, sin tomar un descanso, y deben tolerar los vientos y las tormentas.
Debéis padecer todas estas clases de sufrimientos por haber insultado a un sadhu.

El sadhu era tan poderoso que, al terminar de pronunciar esas palabras, empezaron a sentir cómo sus cuerpos se volvían inertes, y rígidos como árboles.

Perdónenos, por favor, le dijeron saliendo del agua, dándose cuenta del error que habían cometido.

Es demasiado tarde, lo que he dicho debe cumplirse. Seréis maldecidos a nacer como árboles. Enseguida se postraron a los pies del sadhu:

¡Oh Rishi, perdónanos por favor! No volveremos a hacerlo nunca más. No sabíamos con quien hablábamos.

Nadie puede cambiar mis palabras una vez pronunciadas, pero puedo hacer una concesión. En el próximo yuga, el Dvapara-yuga, tomareis nacimiento en forma de dos árboles, pero puedo hacer un arreglo para que aparezcáis en el patio del palacio de Nanda Maharaja. En aquel entonces, Krishna también aparecerá, y podréis participar en Sus pasatiempos. Él mismo os dará la liberación. Eso es lo que puedo hacer por vosotros.

Ambos hermanos se convirtieron en árboles gemelos llamados Arjuna. Estos árboles, según la medicina ayurvédica, son buenos para los problemas de salud, especialmente del corazón.

Así que, siguió Narada Rishi, os reencarnaréis en árboles gigantescos. Krishna aparecerá en la era del Dvapara-yuga como Gokula-mahavana, manifestándose como una persona ordinaria y ejecutando pasatiempos terrenales. Incluso madre Yasoda nunca consideró que Su hijo fuera Dios. Él robaba el yogur y la mantequilla a las vecinas, y éstas se quejaban a Su madre. Pero, Krishna era muy astuto y delante de Su madre se comportaba como un niño apacible.

— “Debo controlar a mi hijo”, pensaba ella. Pero, alejado de Su lado, volvía a hacer mil travesuras. Si Su madre Le daba un plátano verde, Él le hacía creer que no podía quitarle la piel, mostrándole Su torpeza e inocencia, obteniendo así su ayuda.

¿Por qué Krishna ejecutaba esos notorios pasatiempos? Por Su propio placer, el placer de compartir, y, dar placer a Sus devotos. Éstos disfrutan al relatar esos pasatiempos, recordando al Señor. En realidad, Krishna no necesitaba yogur. Lo que quería era robar el corazón y pensamiento de Sus devotos. Lo más preciado en el ser humano es el corazón. Krishna quiere robar nuestros corazones y protegerlos situándolos a Sus pies de loto.

Llegaban cada día muchas quejas a madre Yasoda por parte de las vecinas que su hijo molestaba. En cambio, cuando Él estaba con Su madre, se volvía muy obediente y sumiso.

¿Qué debo hacer, pensó Yasoda? ¿Son ciertos estos robos? Si no fuera verdad, ¿por qué se quejarían a diario? Debo pensar en esto. ¿Puede que el yogur de mis sirvientas no sea tan suave como el de las vrajavasis vecinas, o que su mantequilla, la leche condensada, sus dulces y pasteles no son tan buenos como los suyos? ¿Será porque ellas mismas ordeñan las vacas, baten la mantequilla y cocinan los dulces? Quizás por eso, Krishna prefiere el yogur de las vecinas que ellas mismas preparan. La causa de todo esto es misterioso. Debo hacerlo todo yo misma, con mis propias manos. Y, ¿por qué Krishna iba a las casas de las vrajavasis?

Una vez, Narada Muni quiso encontrarse con Krishna, y fue hasta Vaikuntha, pero no Lo encontró. Luego fue a visitar un ashram de yoguis, que estaban haciendo asanas, controlando el cuerpo y la respiración, dejando incluso de respirar, y tampoco Lo encontró. Fue a visitar a los brahmanes eruditos que cantaban himnos védicos y cumplían sacrificios védicos, y tampoco Lo encontró. Fue a visitar a los jñanis, unos eruditos que trataban de alcanzar a Dios mediante el conocimiento árido de las escrituras, y no Lo encontró. Finalmente fue adonde estaban las pastoras, y pastores de vacas, y ahí Lo encontró.

Narada, ¿dónde has estado?

— He estado buscándolo a los planetas Vaikuntha, y no lo he encontrado. Luego fui a un asrama de yoguis, pero tampoco lo encontré. Fui a visitar a los brahmanes y no lo encontré. Fui a visitar a los jñanis pero no Lo encontré. Entonces decidí ir a Gokula, donde protegen las vacas, y aquí lo encuentro.

— Oh, Narada, debes saberlo: sólo Me encuentro en el corazón de mis devotos. Cuando las gopis están en casa batiendo la mantequilla, cocinando los dulces o vegetales, ellas simplemente cantan:

govinda, damodara, madhaveti
govinda, damodara, madhaveti

Glorias a Govinda, el protector de las vacas, de los brahmanes, de la tierra de Gokula, de los gopas y las gopis. Glorias a Damodara, el pícaro ladrón de yogur. Glorias a Madhaveti, o madhura, Krishna, quien es tan dulce como la miel (madhu).

Al escuchar Sus nombres, Krishna se siente atraído: “¿Qué estarán diciendo Mis devotos?”. entonces va, y les roba los alimentos que han preparado.

Krishna es atrapado por el amo

Un día, cuando las sirvientas llegaron a palacio, madre Yasoda dio a sus sirvientas unos deberes que no eran los habituales. En cambio, decidió ordeñar las vacas, y cocinar ella misma las preparaciones. Debido a la cantidad de leche que llevaban en sus ubres, las vacas no podían alejarse mucho. Por eso, Yasoda se levantó pronto por la mañana, y dejó un gran almohadón atravesado en la cama junto a Krishna para hacerle creer que ella, Su madre, estaba ahí, y se fue a ordeñar. Después, cuando Krishna se despertó, empezó con los ojos cerrados a buscar a Su madre. Como no la encontró, se puso furioso y pataleó el almohadón. Trató de bajar de la cama, pero no pudo. Krishna, mató grandes demonios, en la forma de Sri Varaha mató a Hiranyaksa, en la de Nrishimha mató a Hiranyakasipu, y, en la de Rama mató a Ravana. En cambio, Krishna no pudo bajar de la cama. Krishna se puso muy furioso, diciendo: “Maya, bugla dihe
Maya, bugla dihe *. Madre, estoy hambriento. Tengo hambre”.

Pero Su madre no lo oía, porque estaba absorta, pensando: ‘¡Oh, a mi hijo le gustará esta mantequilla que le estoy preparando’ mientras cantaba: Govinda, Damodara, Madhaveti - Govinda, Damodara, Madhaveti’. Krishna empezó a pensar: “¿por qué mi madre no está aquí? ¿Qué estará haciendo? Salió del dormitorio y vio lo que hacía Su madre:

— ¡Oh, ésta es la causa por la que no me presta atención!. Normalmente cuando la llamo viene corriendo hacia mí. Krishna se acercó y vio cómo Su madre estaba batiendo la leche para hacer mantequilla, mientras cantaba. Se enseña en este lila, que cualquier servicio que hacemos debe ser para Krishna, y, que cuando cantamos el gayatri-mantra y el maha-mantra debemos estar concentrados tal como madre Yasoda, sin dejar que nuestra mente piense en otras cosas. Krishna se acercó a Su madre, y, de una mano cogió el velo de su sari, y, de la otra agarró la mano del mortero. Cuando Yasoda vio que no podía batir la leche y que su velo del sari se caía, se dio cuenta de la presencia de Krishna y lo puso en su regazo para darle el pecho acariciándole el rostro y besándolo: “¡Oh, mi lala! ¡Oh, mi hijo!”

Madre Yasoda, debido al amor trascendental que tenía por su hijo, podía dar infinidad de leche a su hijo sin que su pecho se secara. Y su hijo podía, por otro lado, beber leche indefinidamente de su madre, debido a la gran dimensión de su estómago. Los Vedas narran las glorias de Krishna (Brahmananda), y, de la inmensidad de los universos que emanan de Su vientre.


La leche que hervía en la cocina servía para hacer arroz con leche y otros dulces, como rasagulas, sandesh, burfi, raveri, etc. Mientras Yasoda Le daba el pecho, la leche de la cocina empezó aderramarse sobre el fuego. La leche reflexionaba así: “Mi vida es inútil si no puedo servir a Krishna. Krishna prefiere la leche de su madre, y yo, prefiero poner fin a mi vida y lanzarme al fuego si no puedo ser de alguna utilidad a Krishna, si no me toma como alimento”. Narottam das Thakur dice al respecto: “¿De qué sirve mantener mi vida si no puedo alcanzar el Krishna-prema?”

Madre Yasoda quiso proteger la leche en el fuego y pensó: “Krishna prefiere mi leche pero si dejo la leche de la cocina derramarse no podré hacerle los dulces que tanto le gustan”. Así que Yasoda quiso proteger la leche. Lo mejor en esos casos es precipitar agua fría sobre la leche para frenar así la ebullición e impedir que la leche se derrame. Pero, cuando Yasoda dejó a Krishna en el suelo para coger el agua, Krishna se enfadó.

— ¿Qué -dijo Krishna enfadado-es la leche antes que Yo? No estoy aun satisfecho. ¿Por qué Mi madre me deja solo, sin complacerme, y se ha ido a proteger la leche? Le voy a dar una buena lección. Krishna entonces tenía año y medio de edad, pero apresó a Su madre por la talla con Sus piernas y brazos, y le mordió el pezón pensando que así no se escaparía.

En un pasatiempo anterior, Putana, quien tenía la fuerza de diez mil elefantes, vino a matar a Krishna untando su pezón con veneno. Krishna sólo tenía seis meses. Pero agarró con Su boca el pezón de la bruja malvada hasta que gritara: “Déjame, déjame”. Pero ella no pudo librarse de Krishna, y murió aunque Krishna era mucho más pequeño. En cambio, cuando Su madre Le pidió que le soltara el pezón, ya tenía año y medio. Le pidió que se sentara al suelo y Yasoda pudo ocuparse de la leche en la cocina. Aunque Krishna se puso ya a pensar en la siguiente travesura que podía hacer, dejó al menos un momento a Su madre tranquila.

Al lado de Krishna, se encontraba la mano del mortero. En India antiguamente, sólo habían especias en grano. Cuando alguien quería especias en polvo debía molerlas o machacarlas él mismo. Cuando madre Yasoda dejó a Krishna para ocuparse de la leche en la cocina, Éste vio una vasija llena de yogur y pensó: “Este yogur es culpable de todo lo que me pasa”. Así que cogió el mazo de machacar y golpeó la vasija de yogur que empezó a derramarse. Al principio, esto lo satisfizo. Pero, después, pensó en lo que podría pasar cuando se enterara Madre Yasoda.

Cuando los ladrones hacen algún robo procuran no dejar índices para que los agentes del orden no los detengan. Krishna, al ser la suprema personalidad, puede cometer robos con total impunidad, y, estar seguro de que nadie Lo va a ver. Pero, aquí Krishna se comportó con Su madre como un niño ordinario, aunque no lo era. Cuando Krishna rompió la vasija de yogur, éste fue derramado por el suelo, y pisado por los pies de loto de Krishna. ¡Ay, cuántas huellas dejó Krishna en el suelo! Así, se fue a la habitación de al lado, y, vio que una puerta trasera permitía salir de la casa, y pensó: “Si abro la puerta, y me escapo, como esta casa pertenece a una mujer casada, ésta no me perseguirá por la calle. Así que tengo una huida fácil.”

Al abrir la puerta vio que había un jarrón de yogur colgando del techo y no pudo controlar su codicia deseándolo probar. Para alcanzar el yogur, Krishna logró subirse a un gran mortero. Al quedarse la puerta abierta, los monos y cuervos entraron. Y Krishna los alimentó, cumpliendo Su promesa, cunando manifestó su promesa como la encarnación del Señor Ramachandra.

En el Treta-yuga, en la era anterior a la era presente de Kali, los monos habían ayudado a Ramachandra a conquistar Lanka para salvar a Sitadevi. Como Ramachandra no se encontraba en su palacio, sino que estaba exiliado en el bosque, no pudo ocuparse de ellos como se lo merecían. No les dio un buen recibimiento, buenos alimentos, y un lugar confortable para dormir. Dejados de la mano de Dios, tuvieron que acampar como pudieron. Por eso, Rama les prometió: “En mi próxima aparición los alimentaré de mis propias manos”. Hizo esta promesa para pagar la deuda contraída con los monos y los cuervos. El cuervo y gran devoto de Rama, Kakabusundi, vino personalmente para ejecutar este pasatiempo con Ramachandra, la forma de Krishna en Dvapara-yuga, la era siguiente.

Madre Yasoda llegó y vio las huellas de yogur que dejaron los pies de su hijo, y pensó: “Los robos que me han contado las gopis eran ciertos. Lo acusan con razón. Es un pequeño ladrón. Las pisadas que han dejado Sus pies me conducirán hasta Él. ¿Crees que eres muy inteligente? Has nacido de mi vientre, y soy mas inteligente que Tú. Cogió un bastón y se puso a andar sigilosamente, como lo hacen los gatos. Los gatos pueden pisar hojas secas sin que se les oiga desplazarse. Cuando la vieron llegar, empuñando un bastón, los monos y los cuervos se fueron. Al darse la vuelta, Krishna vio a Su madre y antes de que Lo pudiera coger, saltó y se marchó.

— ¿Ah, crees que no voy a perseguirte? Todos han ido a llevar las vacas a pastar. No queda nadie. Y se puso a perseguir a Krishna, pero no lograba alcanzarlo. En cuanto Le ponía la mano encima, Krishna hacía zigzag. Al correr, las flores de su cabello cayeron, y las flores le dijeron: “Te vamos a ayudar a coger a ese Krishna”.

Finalmente, madre Yasoda logró pillarlo. Krishna se defendió: “No he sido yo el que rompió la vasija. Has sido tú, con tus brazaletes y tobilleras. Sin darte cuenta has golpeado la vasija y el yogur se derramó.

— ¿Quién ha roto esta vasija?
— ¿Y quién ha creado esta vasija y esos monos?

— ¿Qué estas diciendo? que eres el creador de esas vasijas y de esos monos? Como ella no sabe que Él es Dios, en su relación como madre, se piensa que es su hijo. Estas diciendo tonterías y voy a castigarte. Madre Yasoda decidió atar a Krishna a un mortero, diciendo que este mortero también era culpable por haber participado al robo. Gracias a éste, la vasija fue rota. Existe una ley universal en el código penal que establece que alguien que es cómplice de un ladrón es tan culpable como el ladrón. Esta ley remonta a los tiempos de madre Yasoda.

— Voy a atarte, ladrón de yogur, a Tu cómplice el mortero. Ella decidió atarlo con la cinta de sus cabellos. Cuando se puso a atarlo, faltaban dos dedos para que una punta de la cinta llegara al otro extremo. Fue a por más cinta, y la ató a la otra. Pero seguía faltando dos dedos. Por mucha cinta que Yasoda añadiera, seguía faltando dos dedos. Yogamaya logró de esta forma engañar a Yasoda para que no pudiera atar a Krishna al mortero. Entonces, las gopis le dijeron:

— ¡Oh, Yasoda! No Lo ates. Míralo, no es que mque ﷽﷽﷽﷽﷽﷽Y oda hizo que los pastores no lograron desatarlo.de la devocion su cabello,que la version ás que un niño. En cambio ella estaba muy decidida en atarlo. "No puedo fallar ahora", pensaba. "¿Qué van a pensar de mi si no soy capaz de atar a mi propio hijo? ¿Qué reputación me espera después?".

Pero, a pesar de los esfuerzos de madre Yasoda, siempre le faltaban dos dedos para atar a su hijo. En realidad, esos dos dedos son el sadhana y la misericordia de Krishna. Cuando Krishna vio el esfuerzo y deseo de madre Yasoda para atarlo, entonces Él mismo le permitió que lo atara.
Srila Gurudeva junto a sus sirvientes Sripag BV Madhava Maharaja y Sripad BV Vana Maharaja




Fuente: Apuntes y grabación de clases de Sripad BV Madhava Maharaja 
Clase traducida del inglés por Visvambhara dasa
Traducción y corrección al español de Gopal dasa
Edición para Radharanikijay: Hari-ras das










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