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8 dic. 2013

La divina aparicion de Param Gurudeva (Por Sripad Premananda Prabhuji)




La Divina Aparición de Param Gurudeva
Sripad Premananda Prabhuji, 28 de febrero de 2013

No es una fiesta mundana

Hoy es la aparición de nuestro amado Param Gurudeva,  nitya-līlā praviṣṭa oṁ viṣṇupāda aṣṭottara-śata Śrī Śrīmad Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja. Por la misericordia de Śrīla Gurudeva todos nosotros sabemos acerca de su vida y enseñanzas,  ¿por qué las repetimos en este día? Todos los días nosotros adoramos a Gurudeva, realizando guru-pūjā, pero hoy ¿por qué tenemos un programa especial? Todos los días nosotros debemos adorar a nuestro guru-paramparā, a Gurudeva, a Param Gurudeva, a paratpara-guru, paramesthi-guru  y así sucesivamente. Esta es la etiqueta de los vaiṣṇavas. ¿Qué tiene de especial este día?

Todos los maestros en nuestro guru-varga han enseñado por qué el día de la aparición del guru es tan especial. En este día se realiza una gran celebración y se invita a muchas personas al festival; no se trata de una fiesta mundana de cumpleaños; esta celebración es para obtener bendiciones en la vida espiritual y elevar nuestra vida espiritual. 

Los vaiṣṇavas mahā-bhāgavata siempre están felices donde quiera que ellos se encuentren, tal como cuando Śrīla Gurudeva y Śrīla Bhaktivedānta Svāmī Mahārāja fueron a occidente, los devotos de diferentes países estaban ahí listos para recibirlos con un festival; de la misma forma, nosotros honramos a nuestro guru-varga en los días de aparición.

Si recordamos continuamente, adoramos y seguimos al guru-varga, ellos estarán junto a nosotros y nunca seremos infelices. El guru-varga no viene solo, sino vienen acompañados de más miembros de la familia de Dios y vienen portando néctar de Dios para ser distribuido entre las entidades vivientes. El día en que ellos aparecen en este planeta está estipulado, y traen muchas cosas especiales para ser distribuidas. ¿Cómo entender todo esto?

Donde sea que los mahā-bhāgavatas, o los miembros de la familia de Dios aparecen, en ese lugar automáticamente todos son felices, sin saber la causa.

Las bendiciones de los sadhus

La familia de Param Gurudeva fue seguidora de la línea de Advaita Prabhu y Vijaya Kṛṣṇa Gosvāmī, quien predicaró por toda la India e hizo muchos discípulos, en especial Vijaya Kṛṣṇa Gosvāmī  enseñó sobre el Śrīmad-bhāgavatam y el Caitanya-caritāmṛta, él fue un famoso kula-guru ācārya muy respetado por la sociedad.

Vijaya Kṛṣṇa Gosvāmī  mencionó que, “Si las personas suplican al Guru por algo, el puede otorgarlo. Pero si el deseo de uno es sat-saṅga, una relación con los miembros de la familia de Dios, y entrar al mundo espiritual, ciertamente un Guru cualificado se lo otorgará. Las almas condicionadas ordinarias que adoran al Guru o a Dios por cosas mundanas, obtendrán lo que piden, pero nunca estarán satisfechos”.

También distribuyó la esencia de todas las escrituras; si el Guru no da la esencia de la śāstra a sus discípulos, ellos se aburrirán. Este es el néctar, y debe el mismo debe ser distribuido. Si uno permaneciera tan solo un mes junto a él, entonces todo lo auspicioso vendrá. Por esa razón la familia de Param Gurudeva tenía un bello templo y realizaban distribución de prasādam; toda la gente a su alrededor estaba feliz y satisfecha. 

La madre y el padre de Param Gurudeva suplicaron a su Gurudeva: “Gurudeva, venga aquí cada año, porque usted siempre brinda bellas clases, hablando acerca del Caitanya-caritāmṛta o el Śrīmad-bhāgavatam”.

Los padres de Param Gurudeva dijeron: “Gurudeva, cuando usted viene por un mes, y se va, nosotros nos sentimos tristes. Nosotros continuamos haciendo saṅkīrtana, hablando hari-kathā y todo lo demás, pero aun así no sentimos felicidad. Cuando usted está aquí, las clases son muy dulces y cuando ofrece bhoga, es un verdadero néctar”.


Cuando el kula-guru llegaba, cocinaba para sí mismo, ya que él era un brāhmaṇa. A veces junto a sus seguidores brāhmaṇas tenían el deseo de  cocinar, distribuir y honrar prasādam, pero no tocaban las ofrendas hecha por alguien más.


La familia de Param Gurudeva suplicó: “Gurudeva. Otórguenos las  bendiciones para poder continuar en sat-saṅga”. Ellos suplicaron con el este sentimiento:

kīṭa-janma hau jathā tuwā dāsa
bahir-mukha brahma-janme nāhi āśa


Saranagati (Srila Bhaktivinoda Thakura)


“Que pueda tomar nacimiento nuevamente incluso como un gusano, siempre que pueda permanecer siendo tu sirviente. Oh Kṛṣṇa felizmente abandonaría un nacimiento como el de Brahma, si en ese nacimiento estoy desprovisto de tu servicio”.

Dondequiera que los devotos están, se manifiesta el kīrtana, hari-katha y todas las ramas del bhakti fluyen de forma natural. Esta es la naturaleza de los devotos. Un karmī siempre está corriendo para hacer negocios, pero la naturaleza de los bhaktas es practicar el bhakti.
Cuando la madre de Param Gurudeva, Bhuvana Mohinī, suplico a su Gurudeva, él respondió: “Yo vine aquí y ahora mi programa es muy exitoso”.

La madre de Param Gurudeva siempre fue muy inteligente. Ella suplicó:  “Yo tengo la esperanza por esta vida,  de que siempre y donde sea que los bhaktas estén presentes, ahí estaré yo”.

Entonces el kula-guru respondió: “Yo orare a Mahāprabhu y a Advaita Prabhu. Y ellos le otorgarán lo que me pide”.

Poco después nació el primer hijo, Pramoda Bihārī;  era muy serio y orgulloso. Cuando fue mayor terminó la primaria y secundaria, y no hablaba mucho con nadie, era igual que un yogī.

Por la misericordia y el deseo de Param Gurudeva, su hermano mayor tomó refugio de Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura y también aceptó sannyāsa, y su nombre fue Bhakti Kevala Audolomi Mahārāja.

Sin embargo Bhuvana Mohinī no estaba contenta con su primer hijo, Ella dijo: “A él no le agrada el sat-saṅga y no habla mucho con nosotros; él se guarda todo para sí mismo y no es de gran ayuda para la familia”.

 “Gurudeva”,  dijo ella: “Deseo tener otro hijo”.

“Espera un tiempo”  le contesto,  “Pronto un mahā-bhāgavata vendrá hacia ti”.
“Escuché  que Aditī, la esposa de Kaśyapa, llevo a cabo payo- vrata, tomando leche al final del día y ofreciendo bhoga. ¿También debo yo seguir este vrata?”

“Observa  ekādaśī y Janmasthami, este payo-vrata también es muy bueno”. 

Mahāprabhu otorga su darshan a Srila Prabhupāda 

Bhuvana Mohinī deseaba hacer todo tipo de trabajo día y noche, mientras que su padre apenas atendía los asuntos de la oficina y el tribunal, sin embargo su madre era muy fuerte, podía controlar a los empleados, la oficina, además de realizar la adoración, canto y todo lo demás.

Ella comenzó a observar payo- vrata, durante cuarenta días ella tomó un poco de leche en las tardes después de haber cantado durante el día y no conversaba con otras personas; ella deseaba llevar a cabo la adoración y el canto. Al mismo tiempo deseaba tener todo arreglado para su familia, enviaba a los sirvientes por los abarrotes y cocinaba, sin embargo sólo bebía un poco de leche al final del día. Aún así ella estaba muy feliz, por seguir el payo- vrata durante el mes de Keśava vrata.

Hoy, celebramos el día en que Param Gurudeva nació. Así como ella observó este vrata, solo tomando leche, de igual manera Param Gurudeva apareció llegando desde el océano de leche y por eso su lustre era blanco como la leche. Si lo que les estoy narrando lo escucharan de Śrīla Gurudeva, realmente lo creerían, o también si se lo preguntaran a cualquiera de sus discípulos que siguen presentes.

Param Gurudeva no tenía la piel blanca como las personas de occidente; su cuerpo era más bien como la mantequilla y la leche, su cuerpo era muy suave y dulce. Cuando nació su forma era grande y se veía muy saludable. Toda la familia estaba muy feliz. 

Sus padres llamaron a su Gurudeva, quien tenía aśramas en Śāntipura, Jagannātha Purī, Vṛndāvana y en algunos otros lugares. El kula-guru entonces les dijo: “Denle el nombre de Jyotsnā, Jona”. Esto significa. “luna llena”.

 En los días de luna llena todo mundo se siente satisfecho y tranquilo debido a que todos los lugares brillan y se iluminan, así era Param Gurudev, así que su nombre fue Jyotsnā. Al poco tiempo el guru de la familia dijo: “Su nombre debe ser Vinoda Bihārī. Porque el entregara a todos vinoda, felicidad. Así cualquiera que este con él, hable, resida o entable una relación con él, obtendrá felicidad eterna”. Sus padres estaban muy contentos con las palabras de su guru.

Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura llevo a cabo sata koti nāma vrata. El estaba a punto de acabar este vrata en el cual se cantan cien crores (mil millones) de harināma. Despues de esto, Mahāprabhu y sus asociados se aparecieron ante Prabhupāda y le ordenaron: “No guardes más silencio. Distribuye el movimiento de Mahāprabhu. Distribuye el néctar del vraja-rasa”.

“¿Cómo puede ser posible esto?” Prabhupāda dijo: “Yo no tengo recursos, ni seguidores, ni libros, ni nada. ¿Cómo puedo entonces predicar?” 

“No hay ningún problema. Nosotros traeremos muchos seguidores  para ayudarte”, afirmaron Mahāprabhu y sus asociados.




Una súplica a Nṛsiṁhadeva

Śrīla Gurudeva nos dijo algunos años atrás que por el deseo de Prabhupāda, Garuḍa, el chofer del carruaje de Viṣṇu, vino acompañado de muchos seguidores para ayudar a Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura a distribuir el mensaje de Mahāprabhu.

Esto es similar a cuando Pūtanā robo a muchos bebés recién nacidos. Ella fue a los Himālayas y vio que Vrndachala tenía ocho hijas recién nacidas, que se encontraban recostadas y expuestas al sol. Así ella llego ahí y secuestró a los bebes y se fue volando. Cuando los bebes nacen, si ellos son masajeados con aceite y colocados en el sol, sus cuerpos se vuelven muy fuertes y no se enferman. Tomar el sol cuando esta brillante es muy saludable.

Vrndachala colocó a sus ocho hijas al sol y Pūtanā las capturó a todas; en completa tristeza cantó un mantra y oró a su Gurudeva Agastya Ṛṣi diciento: “Una bruja ha venido y secuestrado a mis hijas”.

Por cantar los mantras de protección contra Pūtanā, Pūtanā se desconcertó mientras volaba y entonces todas sus hijas cayeron de sus brazos sobre diferentes aldeas.

Sin embargo Garuḍa no es como Pūtanā. Él se presentó ante el hogar de Param Gurudeva mientras era tan solo un bebé quien estaba expuesto al sol al medio día, y voló y lo llevo hacía Prabhupāda. Bhuvana Mohinī comenzó a llorar y cantó el Nṛsiṁhadeva Kavaca, ella vio en el cielo al águila llevarse a su gran bebé. No era posible para un ave ordinaria cargar un bebe tan grande. Su madre y todos los vecinos corrían detrás del águila con gran angustia ya que todos tenían gran afecto por Jona. Todos los familiares y vecinos recibieron la misericordia de Mahāprabhu y se apegaron al bebé recién nacido. Entonces Bhuvana Mohinī dijo: “El día de hoy he ofrecido a mi hijo a Nṛsiṁhadeva para que por favor le proteja. Ahora lo he perdido”.
Param Gurudeva estaba volando en el cielo, ¿Cómo podría bajar? Entonces su madre oró a Nṛsiṁhadeva, y en ese momento el águila comprendió que aun no era el momento para que Vinoda se reuniera con Bimala Prasāda”.

Entonces el águila voló de regreso y colocó a Jona en el estanque de la aldea justo donde los aldeanos habían colocado bambú seco y madera de las nueces de betel en el agua, para que la madera se hiciera más fuerte y así poder construir sus casas.

Jona fue traído de regreso al estanque. Bhuvana Mohinī vio que el cuerpo de su bebé no había sufrido ningún daño y quedo sorprendida. ¿Cómo puede ser posible para un águila haber traído a su hijo de vuelta sin daño alguno?

En la visita siguiente del guru de la familia, él dijo: “Pūtanā vino y trató de matar a Kṛṣṇa, pero no le fue posible. ¿Usted cree que su hijo es alguien ordinario?

Vijaya Kṛṣṇa Gosvāmī tenía un sentimiento, “Alguien vino a llevárselo. Esto no fue un incidente ordinario. Pero como tu bhakti fue fuerte, lo trajiste de vuelta con tus oraciones”.

El poder de los remanentes de los vaiṣṇavas

Jona solo deseaba tomar la leche de su madre. No deseaba leche de vaca, ni agua, ni granos, nada. Algunas veces su madre le daba caraṇāmṛta y él deseaba tomarla, de alguna otra manera el no tomaba nada. Así como iba creciendo su madre se iba preocupando más y más por él.


Y así pasó el tiempo y fue creciendo, Param Gurudeva tenía un cuerpo grande y donde sea que iban le gusta jugar, sin embargo no hablaba, ni bebía leche que no fuera del pecho de su madre.

Su madre dio caridad a los sacerdotes, brāhmaṇas  y a los yogīs y le oró a todos ellos, “Por favor discúlpenme. Por favor ayúdenme Mi hijo no quiere comer, ni hablar, pero él no está enfermo ni débil. El nada mas juega y hace de todo, pero no quiere comer ni hablar”. Ella se encontraba muy triste, y también oró a su Gurudeva, pero él no le dio ninguna solución.
Un día un vaiṣṇava vino haciendo saṅkīrtana. Bhuvana Mohinī lo recibió y le dio limosna. Entonces ella le dijo: “Por favor ayúdeme. Mi hijo no quiere comer”.

“Trae a tu hijo”, replicó.

Bhuvana Mohinī trajo a Jona y él lo observo, el vaiṣṇava dijo, “No te preocupes, yo sé que hacer”.

Bhuvana Mohinī tenía una tierra grande donde muchas familias vivían, y entre ellas habían muchas familias de vaiṣṇavas.

El vaiṣṇava dijo: “Ve con la familia de zapateros”. Y  así él le describió el área donde vivían. Le dijo: “Ellos cantan harināma y adoran a Mahāprabhu. Ve y trae los remanentes de estos vaiṣṇavas y dáselos a tu hijo. Entonces tu hijo comenzara a comer y a hablar”.

Ellos tienen un negocio de pieles, colectan pieles de animales muertos y las usan para hacer bolsas, zapatos y demás artículos, pero ellos tienen amor por Mahāprabhu y le adoran.

Bhuvana Mohinī pensó: “¿Cómo puedo ir a una familia de casta baja? Si voy ahí, todo mundo me va a insultar”.

Pero el vaiṣṇava dijo: “Ellos adoran a Mahāprabhu y toman solo mahā-prasāda. Tú debes ir y traer sus remanentes”.

Por la noche, alrededor de las nueve, cuando estaba obscuro y todos los aldeanos estaban en sus casas listos para dormir, ella fue a la casa de los zapateros acompañada por un sirviente, conocía bien la zona ya que en algunas ocasiones viajaba dentro de su hacienda y ayudaba a cualquiera que tuviera problemas, así como recolectaba los impuestos.

Al llegar a la casa de los vaiṣṇavas, Bhuvana Mohinī vio que los niños, y los padres estaban haciendo kīrtana a las Deidades de Gaura-Nitāi en un cuarto sencillo e iluminado con una lámpara de queroseno. En tanto ellos realizaban el kīrtana, lagrimas caían de sus ojos y lloraban exclamando:  “Ha Gaura! Ha Nitāi! Nosotros somos pobres y de una casta baja, ¿Cómo es que podemos adorarte? Tú eres muy misericordioso con todos. Tu viniste a nosotros por favor acepta nuestro servicio”.

Ellos cantaron con lágrimas en sus ojos mientras adoraban a Sus Deidades. Al notar la presencia de Bhuvana Mohinī, la pareja mostro respeto hacia ella y humildemente le dijeron: “¿Señora, Cómo es posible que haya venido aquí? ¿Por qué no envió usted a un sirviente en su representación? ¿Por qué vino a la casa de unos zapateros tan caídos como nosotros? Somos de una clase muy baja. Ningún brāhmaṇa o familia de casta alta, nos visita; si me llegaran a tocar por cualquier motivo, inmediatamente ellos tomarían un baño. ¡Pero ahora usted ha venido a nuestro hogar!”.

¿Cómo podrían ofrecerle un asiento? Si ellos la tocaran, se sentirían muy mal. Sin embargo ella tomó asiento sin decirles nada y les dijo: “Por favor ofrezcan algo de bhoga y tomen prasādam. Yo vine con un propósito. Se los diré después de que ustedes hayan comido”.
“Por favor díganos. ¿Cómo podemos comer antes de usted?

“Yo deseo una porción pequeña de sus remanentes”.

“ ¡Nuestros remanentes! ¡Surancandra Guhata Ṭhākura nos mataría! Esto nunca será posible”.


Bhuvana Mohinī  les pidió una y otra vez hasta que finalmente los convenció para tomar un poco de sus remanentes y llevárselos a casa.

Esa misma noche, ofreció los remanentes del prasāda a su hijo Vinoda y el pequeño niño los aceptó e inmediatamente comenzó a hablar.

¿Por qué? Los vaiṣṇavas no tienen casta, están más allá de esto.


nīca-jāti nahe kṛṣṇa-bhajane ayogya
sat-kula-vipra nahe bhajanera yogya
jei bhaje sei baṛa abhakta hīna chāra
kṛṣṇa-bhajane nāhi jāti-kulādi-vicāra


                                                        Caitanya-caritāmṛta 3.4.66-67


“Una persona que nace en una familia de casta baja no está apta para realizar servicio devocional a Kṛṣṇa, tampoco se está apto para el servicio devocional simplemente porque se nació en una familia aristocrática de brāhmaṇas. Cualquiera que realiza servicio devocional es exaltado,  y donde sea que no haya devotos es siempre un lugar condenado y abominable. Es así que para realizar servicio devocional al Señor, no se toma en consideración el estatus de una familia”.

Puede que uno haya nacido en una familia real o de casta brāhmaṇa, pero los vaiṣṇavas están más allá de todas las designaciones materiales. 

Por esta razón los padres de Vinoda Bihārī abandonaron todo el orgullo que tenían por su nacimiento elevado. Por recordar este pasatiempo Param Gurudeva mostró que dondequiera que nazcan los bhaktas, ellos son exaltados y no pertenecen a ninguna casta mundana. Uno nunca los debe insultar; un brāhmaṇa nunca debe insultar a los de casta baja. ¡Esto es un falso concepto!

El kula-guru de Bhuvana Mohinī instruía  de esta forma. El era un brāhmaṇa y no tocaba nada que hubiese sido cocinado por alguien de casta baja, ni siquiera aceptaba ofrendas de sus propios discípulos. Sin embargo Param Gurudeva cambio esta concepción y sus padres y su familia quedaron sorprendidos.


kibā varṇī, kibā śramī, kibā varṇāśrama hīna
kṛṣṇa tattva yei, sei ācārya pravīṇa
āsala kathā chādi’ bhāi varṇe ye kare ādara
asad-guru kari’ tā ‘ra vinaṣṭa pūrvāpara


Prema-vivarta


Aquel que es experto en la ciencia de Kṛṣṇa, sea cual sea el orden social al que pertenezca, incluidos los śūdras y descastados, puede ser aceptado como un ācārya. Aquel que ignora este principio y acepta a un Guru solamente por su posición social caerá en la ruina”.

Param Gurudeva  observó esta concepción desde su juventud. El mostró que tan poderosos son los remanentes de los vaiṣṇavas

A partir de entonces el comenzó a hablar con conocimiento y elocuencia, ¿De qué manera se alimentaba? Él solamente honraba aquello que había sido ofrecido con hojas de Tulasī  y después lo ofrecía a los vaiṣṇavas; únicamente comía después de que sus padres daban caridad a los devotos. De otra forma el no comía.

Solidaridad y compasión

Śrīla Gurudeva mencionó en diferentes ocasiones, “Donde sea que teníamos un programa o festival, mi Gurudeva decía: “Cocina cuarenta o cincuenta kilos de arroz y otras preparaciones, ´Le pregunté: ¿Por qué?´ y él respondió: ´Tu alimentaste a mucha gente rica y a otros, pero la gente pobre no tiene quien le ayude. Cocina más y yo me asegurare que sea distribuido apropiadamente´”.
 
A Param Gurudeva le gustaba sentarse en una silla y mirar como Śrīla Gurudeva y otros devotos distribuían prasāda libremente. Mucha gente pobre venía y se peleaba por el prasāda, sin embargo el alimento era distribuido amorosamente y Param Gurudeva se ponía muy feliz y decía: “Esto me gusta, ellos tomaran prasāda y lo guardarán por más de un día. Por su propio karma  ellos tomaron nacimiento en familias pobres, así que si solo atraemos gente rica y no arreglamos nada para la gente pobre, seremos crueles”.

Param Gurudeva no era miserable. Él siempre era muy dulce y suave. Su corazón, mente y naturaleza eran muy suaves y dulces.

Durante su niñez, en cuanto comenzó a comer y hablar, Bhuvana Mohinī vio la exaltada naturaleza de su hijo y dijo, “Finalmente mi austeridad ha sido exitosa”.

Sin invitación alguna, la familia de Param Gurudeva recibía muchas visitas en su casa; antes de su aparición la gente se atemorizaba ante la familia y ningún limosnero o pobre se asomaba; en cambio ahora, en la mañana, tarde, y noche, mucha gente pobre venía, como si la casa de Param Gurudev fuera un centro de caridad o templo donde se distribuyera comida.





Las personas venían en filas, se sentaban, y ofrecían reverencias, hacían kīrtana y honraban prasāda. Param Gurudeva era muy feliz y distribuía prasāda a toda la gente. No solo esto, si él veía que alguien no tenía ropas también se la proporcionaba. Ellos eran una familia muy rica de terratenientes y no tenían nada en poca cantidad. Así que ellos daban todo de forma gratuita.

Bhuvana Mohinī dijo a su hijo: “Ahora eres un hombre, ¿Cuándo crezcas que harás? ¿Darás todo lo que tenemos en caridad?”

Él sonrió sin decir nada; siempre mostraba mucho respeto y no desobedecía a su madre.




vajrād api kaṭhorāṇi mṛdūni kusumād api
lokottarāṇāṁ cetāṁsi ko nu vijñātum īśvaraḥ


Caitanya-caritāmṛta
Madhya 7.73


“¿Quién puede comprender el corazón de las personalidades exaltadas y trascendentales, cuya su naturaleza es más fuerte que un rayo, pero tan suave como la flor de loto?”

Param Gurudeva era muy fuerte, tanto como un rayo, y preservaba todas las reglas y regulaciones del bhakti, pero su corazón era muy suave y dulce como una rosa. 

Luego de terminar la primaria, continuó sus estudios secundarios o preparatorios; Śrīla Gurudeva nos dijo varias veces que cuando Param Gurudeva asistió a la secundaria, discutía con los profesores que estaban versados en el Caitanya-caritāmṛta. Los profesores daban temas māyāvādīs y Param Gurudeva destruía sus argumentos. Param Gurudeva daba clases y el resto de estudiantes le seguían, no escuchaban a los profesores. Ellos decían: “Vinoda debería dictar las clases, el profesor no tiene inteligencia”.

Param Gurudeva organizó a los adolescentes y niños en un comité donde todos los miembros habían prometido guardar celibato de por vida y usar toda su energía en el servicio a la humanidad. En ese entonces Param Gurudeva tenía solo 14 o 15 años, sin embargo era muy fuerte. Personalmente escribió las reglas y funciones de ese comité. Daban caridad e iban casa por casa ayudando a los pobres y enfermos por todos lados.

Śrīla Gurudeva nos contó esta historia muchas veces. En una ocasión,  a las nueve de la noche la madre de Param Gurudeva lo estaba esperando afuera de la puerta de su casa con un palo para castigarlo por haber llegado tarde. Ella era muy estricta, así Yaśodā Mātā  era muy suave y estaba llena de amor por Kṛṣṇa, pero en algunas ocasiones ella se hacía fuerte y era dura también, de forma similar Bhuvana Mohinī  estaba lista para castigar a su hijo en cuanto llegue. En ese entonces, Param Gurudeva era alto y estaba muy sano. En cuanto llegó, tomo los pies de su madre y ella grito: “¡Alto ahí! Primero respóndeme unas preguntas y después podrás entrar a la casa”.

“¿Qué sucede?” le preguntó de manera humilde.

“¡¿Dónde has estado toda la tarde? El colegio termino a las cinco de la tarde ¿Donde fuiste después de eso?!”


“Madre, escuché que había una mujer muy pobre cerca de la aldea enferma con cólera”.

En ese entonces en India, si alguien tenía cólera, era una condena mortal, las medicinas no abastecían.

“…Yo fui allá y conseguí algunas medicinas para ella. Nosotros la bañamos, le dimos ropa limpia y un tratamiento. Cuando vimos que estaba un poco aliviada entonces pudimos regresar”.

 “¿Quién te dio dinero para ayudarla?”.

“Tú me das dinero todos los días para comprar golosinas en el colegio. Yo nunca uso ese dinero. Lo guardo y lo uso para ayudar a los pobres”.

Después el palo cayo de las manos de su madre y ella empezó a llorar, diciendo: “¡Ahora comprendo!”. A partir de aquel día no volvió a reprender o hablarle fuertemente a su hijo.
Desde ese día Param Gurudeva comenzó varios programas, se unió al movimiento de revolución de Subhasa Candra Bose contra los británicos, entre otras causas.

Vindoda, la felicidad de Prabhupāda

En una ocasión, la tía de Vinoda Bihārī, Sarojavāsinī, le dijo: “No vayas en esa dirección, es incorrecta. Ven conmigo. Yo te mostraré a un exaltado sādhu en Māyāpura que es miles de veces superior a Subhasa Candra Bose”.

La tía acostumbraba visitar Māyāpura y había tomado harināma y dīkṣā de Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura. En ese entonces Paramānanda Prabhu y Narahari Sevā Vigraha Prabhu eran los únicos dos sadhakas junto a Prabhupāda. Sarojavāsinī era muy cualificada. Ella tomo notas de las clases de Prabhupāda y después las escribía en prosa, poesía y canciones que distribuía entre ellos. Ella fue una predicadora de primera clase que viajo a los poblados grandes de Bangladesh. Ella no siguió a su kula-guru. Le dijo a Vinoda Bihārī, “Ven conmigo a Māyāpura”.

Cuando  Prabhupāda lo vio, dijo: “¡Oh! ¡Mi Vinoda ha venido!” Queriendo decir en realidad: “Vinoda, la felicidad, finalmente ha venido a mí”.

Tal y como Rāmacandra espero mucho tiempo por Hanumān, Prabhupāda estaba esperando por Vinoda.

Sarojavāsinī  le preguntó, “¿Por qué razón le estaba esperándole?”.

“El es mío; ha estado lejos de mí por mucho tiempo, y eso no es bueno”. 

Vinoda sonrió y ofreció praṇāma, y se dirigió a Prabhupāda como su  Gurudeva.

Le dijo: “Gurudeva, ¿Cuál es mi servicio?”.

Srila Prabhupada respondió: “Tu servicio es todo”.

Entonces Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura dijo a Sarojavāsinī: “Deseo abrir nueve templos en las nueve islas de Navadvīpa. Estas nueve islas son las nueve ramas de Bhakti-devī, y los kuñjas de Rādhārānī  y las ocho sakhīs. Vraja-pathana estará aquí en el Caitanya Maṭha, así como Girirāja Govardhana, Rādhā-kuṇḍa, Śyāma-kuṇḍa y demás, y abriré muchos templos para Rādhārānī en todas estas islas. Desde aquí, distribuiré el néctar del vraja-prema por el mundo entero”.

“Usted no tiene sevakas, ni dinero, ni siquiera quien toque la campana en el ārati. ¿Quién hará todo esto?”.

“Vinoda hará todo”.

“¡¿Vinoda hará todo?! El aún vive con su familia. Su madre no se lo entregará”.

“¿Quién tomará lo que me pertenece? Eso no ocurrirá. Pregúntale  a Vinoda”.

Vinoda Bihārī estaba sorprendido; nadie nunca le había dicho: “Tu eres mío, ¿Cómo estarás sin mí? Todo aquí es tu responsabilidad”.

Vinoda quedó totalmente sorprendido y desde aquél día no pudo olvidar a Prabhupāda. Cuando regresó a su hogar, dijo a sus padres: “Ya no puedo seguir viviendo aquí”.

“Lo sé”, dijo su madre. “Yo te ofrecí a Nṛsiṁhadeva, recuerdo el día en que te ibas volando en el cielo. ¿Lo recuerdas? Estabas volando tal como Kṛṣṇa voló con Tṛṇāvarta por el cielo. Yo sabía que te irías. Así que yo te ofrecí a Dios, pero luego regresaste. Ahora tu tía te llevó y te ofreció a Prabhupāda, así que no hay problema. Pero hay una sola condició: Por favor, dame tu darśana cuando sea el momento en que yo deba dejar este mundo”.

Así hablo la madre de Param Gurudeva, tal como lo hicieron los padres de nuestro Śrīla Gurudeva, quienes también rogaron por recibir su darśana antes de que ellos dejaran este mundo.

Bhuvana Mohinī  tuvo un apego muy fuerte en su corazón por su hijo, ella sabía que él sería muy exaltado y respetado; sabía que su austeridad había sido por la fortuna de tener tal hijo. También sabía que un sādhu o mahā-bhāgavata no permanece mucho tiempo con su familia, porque en realidad considera al mundo entero como su familia. 

El bhajan del discípulo puro

El hermano menor de Vinoda Bihārī era Pulina Bihārī. El era un gran poeta y escritor; escribió acerca de los primeros años de edad de Param Gurudeva, como es que él había nacido y sus actividades hasta los diecinueve años. Śrīla Gurudeva recolectó muchas historias escritas por el hermano de Param Gurudeva y nos las mostró.

Cuando Param Gurudeva tomó refugio de Prabhupāda en Māyāpura, Prabhupāda dijo: “Vinoda, ahora tu sabes cómo desarrollar todo en Māyāpura . Tú debes tomar toda la responsabilidad. Cuidar a aquellos que llegan. Todo ocurrirá por arreglo tuyo”.

Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura deseaba estar absorto en su propio harināma, hari-kathā y su servicio interno. El estaba muy ocupado y no tenía tiempo. Param Gurudeva lo sirvió constantemente sin considerar: “Cuando comeré, cuando dormiré, donde me quedaré”. Tomó todas las responsabilidades desde el primer hasta el último día, imprimió libros, buscó miles de acres en Māyāpura y demás. 

Mucha gente había adquirido tierras en Māyāpura y no pagaban impuestos, o desatendían asuntos legales, sin embargo Vinoda hizo prevalecer la justicia frente a ellos; no fue a pelear y aplastarlos, sino que logró hacer una relación con todos ellos y terminó ofreciéndolos a todos ante Prabhupāda. 

Patear y rechazar a la gente es muy fácil, pero cambiar lo que hay en el corazón de la gente no lo es. De esta forma ellos no estarían contra Prabhupāda. Ellos vinieron a Prabhupāda y comprendieron todas sus glorias.

Este es el deber de los discípulos. Si un discípulo se enoja y está molesto y perturba a los otros, entonces no será un discípulo adecuado. ¿Cómo pueden los corazones y la mala naturaleza de otros cambiar, cómo otros pueden venir y hacer una relación con él, como pueden entender las cualidades de Gurudeva? , esto es el bhajana del discípulo puro.

Cuando Svāmī Prabhupāda fue a los países occidentales, muchas mujeres jóvenes se unieron a él como Yamunā Mataji, Āditya, Vṛndāvana Vilasini, y otras matajis que fueron por todas partes, casa por casa predicando, distribuyendo libros y trayendo gente a Prabhupāda; así ellas dieron a las personas una relación con Prabhupāda. Este es el deber de los discípulos.

De este modo, Param Gurudeva cambió la naturaleza maligna de los mlecchas y otras castas que había en Māyāpura tan solo con su comportamiento. El sabía cómo cambiar a la gente. Pelear y odiar es muy fácil, ser negligente e insultar es la naturaleza de las almas condicionadas. 

Ver la culpa y los errores de otros es muy fácil, pero a través del canto, se limpian y purifican los corazones de las personas, haciéndolos así más suaves y dulces, es de esta manera que los podemos traer hacia Gurudev y a Dios. 

¿Cuánta gente tiene esta personalidad y habilidad? Esto complace a Gurudeva. Un discípulo debe tomar la misericordia de Śrīla Gurudeva  y distribuirla a todos, así como atraer a todos hacía su Gurudeva.

Cuando Mahāprabhu estaba en Māyāpura, algunas personas se molestaban y se quejaban al escuchar su canto: “Gopi, gopi”. Es así como el Kazi rompió las mṛdaṅgas en la fiesta de saṅkīrtana. Más tarde Mahāprabhu tomó sannyāsa  y dejó ese lugar que más tarde quedaría totalmente destruido y abandonado. Siglos más tarde llegó Bhaktivinoda Ṭhākura y reinstaló esta línea gaudiya junto a  Prabhupāda Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura.
Cuando ambos llegaron a Māyāpura, todo estaba oculto, incluso el lugar donde Mahāprabhu aparecio se había perdido.

Se requiere un gran poder y energía para descubrir el lugar de nacimiento de Mahāprabhu, y comenzar a incrementar la prédica, tal como sucedió en tiempos de Mahāprabhu Mismo.
Durante los pasatiempos de Mahāprabhu, se hicieron presentes el pañca-tattva, Nityānanda Prabhu y todos ellos. Ellos cambiaron a Jagāi y Mādhāi y a muchos otros, pero más tarde kali-yuga vino a destruirlo y a cubrirlo todo.

Por el deseo de Bhaktivinoda Ṭhākura advino Prabhupāda, y tiempo después Vinoda llego a Prabhupāda. Fue Vinoda quien comenzó todo el trabajo; trajo a todos hacia Prabhupāda. Muchos hombres jóvenes llegaron, Aprākṛta Bhakti Saranga Gosvāmī Mahārāja, Bhakti Rakṣaka Sridhara Mahārāja, Bon Mahārāja, Śrauti Mahārāja, Bhakti Pradipa Tīrtha Mahārāja, Bhakti Viveka Bhāratī Mahārāja y otros más que luego tomarían dīkṣā y sannyāsa de Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura.

Bhaktivinoda Ṭhākura envió a sus propios discípulos a servir a Prabhupāda, entre ellos Bhakti Pradipa Tīrtha Mahārāja y Bhakti Viveka Bhāratī Mahārāja. Ellos eran discípulos de Bhaktivinoda Ṭhākura, sin embargo él los envió con Prabhupāda para tomar  la orden de sannyāsa.

Sin embargo fue Vinoda Bihārī quien hacía todos los arreglos; ayudó y sirvió a todos, facilitando todo lo necesario; de esta manera los corazones de todos se cubrieron del néctar del hari-kathā de Prabhupāda. Vinoda Bihārī mantuvo el Maṭha. ¿Cómo? Con su poder espiritual, energía y relación. De otra forma esto no hubiera sido posible. 

Param Gurudeva tenía dos caballos. El vistió traje y botas, el llevaba un látigo, una espada y una espuela por todo Māyāpura. El trajo a Sir John Anderson a conocer a Prabhupāda. 
Después de haber escuchado la clase de Prabhupāda, Param Gurudeva le preguntó a Sir John Anderson, ¿Qué piensa de esta clase?

“Fue muy dulce”, El gobernador replico: “Nunca he escuchado una clase como esta”.

Param Gurudeva: “¿Qué entendió usted?” .


Sir John Anderson: “Yo no pude entender nada”.
Param Gurudeva: “¿Cómo se sintió?”.

Sir John Anderson: “Tocó mi corazón y sentí mucha dulzura, pero su inglés, era muy raro. No pude figurar el significado de sus palabras”.


Satisfaciendo el deseo íntimo del corazón del Maestro Espiritual

Al poco tiempo Sir John Anderson autorizó a Prabhupāda de enviar predicadores por toda India (que en ese entonces estaba ocupada por el régimen colonialista británico) y también fuera del país. Esto fue gracias a los esfuerzos de Param Gurudeva. 

Param Gurudeva conocía el deseo de Prabhupāda y él arreglo todo, el hizo todo. Otras personas hacen propaganda de un pequeño logro o esfuerzo; sin embargo Param Gurudeva nunca anunció sus propias glorias ni sus actividades. 

Luego todos se volvieron famosos, mientras Param Gurudev era un desconocido, como un pequeño gorrión; la gente no conocía sus glorias, sin embargo Prabhupāda las sabía, al igual que el guru-varga, Rūpa, Raghunātha y Dios mismo.

Si Param Gurudeva, no hubiera hecho el contacto con el gobierno británico, no hubiera sido posible predicar tan abiertamente en India, pueblo por pueblo, villa por villa, y enviar a predicadores a occidente.

Prabhupāda Sarasvatī Ṭhākura tenía el deseo de dar su corazón completo a todos. El dio por completo su corazón a Param Gurudeva y así su línea continuó a través de Param Gurudeva. De la misma forma Param Gurudeva dio por completo su corazón a Śrīla Gurudeva, y el flujo de Prabhupāda corrió a través de él.

Śrīla Svāmī Mahārāja, Bhaktivedānta Abhay Bābū deseó reunirse con Param Gurudeva. En una ocasión, Param Gurudeva, le dijo, “Deseo que aceptes sannyāsa; y no tan solo eso, deseo entregarte algo más, se trata de algo que va a satisfacer el deseo de Prabhupāda”.

Al poco tiempo, Param Gurudeva otorgó sannyāsa a Śrīla Svāmī Mahārāja casi de manera forzada. Śrīla Svāmī Mahārāja oró a Param Gurudeva:


vairāgya-yug bhakti-rasaṁ prayatnair
apāyayan mām anabhīpsum andham
kṛpāmbudhir yaḥ para-duḥkha-duḥkhī
śrī keśava mahārāja taṁ prabhum āśrayāmi

El escribió una carta de condolencia después de la desaparición de Param Gurudeva, diciendo, que  él no tenía bhakti-rasa y no tenía deseo por esto, sin embargo Param Gurudev se lo dio por la fuerza y ahora él estaba distribuyendo este néctar por todos lados.


Śrī Guru le da todo a la persona que es humilde, trnad api sunicena, y que sigue los pies de su Gurudeva. Pero aquellos que no son rectos y fuertes, que son orgullosos, ásperos y secos, nunca logran nada.

Por un lado esta Mahāmāyā, la destructora, quien patea, tira, aplasta y te rompe, y en el otro lado esta Yogamāyā. Cualquiera que viene hacía ella se conecta con Dios y le es entregado un néctar para beber que está lleno de suavidad y dulzura. Param Gurudeva tenía este poder especial de Yogamāyā, desde el primer hasta el último día en el que permaneció en este mundo, hizo todo para el servicio de Prabhupāda.

Todo este servicio no es posible para cualquier persona ordinaria, ningún sādhaka puede hacer esto. Todos piensan: “Soy grandioso”.  Pero Param Gurudeva siempre era humilde, nunca escribió su nombre en ninguna escritura, nunca puso ninguna propiedad a su nombre. Si la gente le daba algo, se lo ofrecía a su Gurudeva y se lo daba a sus hermanos espirituales, no guardaba nada para él. 

¿Cómo ofrecía él respeto a sus hermanos espirituales? Si alguien caía, y abandonaba a Prabhupāda, entonces Param Gurudeva iba casa por casa y lograba hacerles retomar sus servicios. ¿Cómo?, después de la partida de Prabhupāda, muchos brahmacārīs regresaron a la vida familiar por disfrute, perdiendo así su corazón y su fe. Param Gurudeva iba y hablaba afectuosamente con ellos y los traía de regreso a los programas, diciendo: “Hoy es vyāsa-pūjā, por favor vengan”. Cuando ellos llegaban, Param Gurudeva empezaba el saṅkīrtana, les daba alimentos y todas las facilidades.

Param Gurudeva bailaba por horas durante el kīrtana, y nuevamente ofrecía a todos a los pies de Prabhupāda a través de este movimiento de saṅkīrtana

Cuando todos llegaron por primera vez a tomar darshan y conocer a Prabhupāda, Vinoda Bihārī tomó cuidados de todos ellos. La naturaleza del svarūpa es dar felicidad y júbilo. 

Siendo el “Vinoda”, tenía todo el potencial activo y bendito de Śrīmatī Rādhārānī presente con él.

Luego, cuando los seguidores de Prabhupada se alejaron, y fueron de regreso a māyā, Param Gurudeva los trajo a todos de vuelta y los conecto con el nāma-saṅkīrtana y con el parikramā; los llevó a Vraja-maṇḍala Parikramā, Gaura-maṇḍala Parikramā, Kṣetra-maṇḍala Parikramā y otros lugares sagrados de India, como los Himālayas, Avantikā, Kanci, Ayodhyā, Dvārakā y demás. El trabajó mucho para darles una relación con Prabhupada.

Ahora, muchos vaiṣṇavas comenzaran a llegar desde las diez de la mañana. Los brahmacārīs deben arreglar los programas para atender a los vaiṣṇavas. Si hacen esto Param Gurudeva y Śrīla Gurudeva estarán complacidos. 

¿Cómo se complacería Śrīla Gurudeva con nosotros? Si todos siguen y respetan a su amado Gurudeva, Śrīla Gurudeva va a estar muy feliz.


Ofrenda en honor de Śrīla Gurudeva

Śrī Śrīmad Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja



Fuente: http://bhaktabandhav.com/2013/03/appearance-of-param-gurudeva-28-feb-2013/
Traducción al español: Asvini Kumar das
Edición: Divakar das y Hari-rasa das

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